Inicio y evolución del crossfit & hyrox

CrossFit nació a principios de los años 2000 en California, de la mano de Greg Glassman, con una idea clara: revolucionar el concepto de entrenamiento funcional. A diferencia de los métodos tradicionales, CrossFit mezcló disciplinas como la halterofilia, el atletismo, la gimnasia y el entrenamiento metabólico, creando rutinas variadas, intensas y orientadas a mejorar todas las capacidades físicas del ser humano.

El objetivo era simple pero ambicioso: desarrollar atletas completos, capaces de rendir en cualquier situación. Esta filosofía se tradujo en WODs (Workouts of the Day) siempre diferentes, con un enfoque en la técnica, la intensidad y la comunidad.

Desde entonces, su crecimiento ha sido explosivo: pasó de unos pocos boxes en Estados Unidos a más de 15.000 centros afiliados en todo el mundo. Su popularidad también se disparó gracias a los CrossFit Games, una competición anual que corona a los atletas más en forma del planeta.

HYROX: la nueva era del fitness competitivo

HYROX es más reciente, pero ha entrado con fuerza en el mundo del deporte. Fundado en Alemania en 2017 por Christian Toetzke y Moritz Fürste, HYROX propone un formato de competición único que combina carrera y estaciones de fuerza funcional, accesible tanto para deportistas amateurs como para atletas de alto rendimiento.

La estructura es clara y siempre la misma:

 8 km de carrera (divididos en 1 km por vuelta) +
 8 estaciones funcionales entre cada kilómetro, incluyendo ejercicios como remo, trineos, lunges o burpees.

Este formato estandarizado permite comparar resultados a nivel mundial y ofrece un reto físico completo, sin la necesidad de dominar técnicas avanzadas como en CrossFit. Además, su carácter abierto ha hecho que muchos runners, triatletas y deportistas de otras disciplinas se acerquen a HYROX como una nueva forma de medir su rendimiento general.

Dos caminos, un mismo espíritu

Aunque CrossFit y HYROX son disciplinas distintas, comparten valores fundamentales: superación personal, comunidad, esfuerzo y funcionalidad. Ambos apuestan por un entrenamiento que prepara al cuerpo para lo inesperado, priorizan el rendimiento real frente a lo estético, y fomentan el espíritu competitivo sin dejar de lado la inclusión.

CrossFit es más técnico, variado y desafiante a nivel de habilidades; HYROX es más accesible, directo y medible. Por eso, no compiten entre sí, sino que se complementan y conviven dentro del nuevo paradigma del fitness global.

El futuro es funcional

La evolución del CrossFit y la aparición de HYROX muestran una tendencia clara: las personas buscan entrenamientos con propósito, que no solo mejoren su físico, sino también su capacidad real de movimiento y rendimiento.
Cada vez más boxes, gimnasios y eventos se adaptan a esta nueva cultura, donde el entrenamiento es parte de un estilo de vida activo, saludable y social. Desde Palma de Mallorca hasta cualquier ciudad del mundo, el fitness funcional no es solo una moda: es una forma de vivir el deporte con intensidad y comunidad.